Carrie Bradshaw, unos zapatos SJP y una Tauro suelta por Nueva York 👠💙

Una historia de amor por los zapatos, 800 dólares debajo del brazo y un «SOLD OUT, MADAME» que jamás olvidaré.

Todo empezó con Carrie Bradshaw…

Quienes me conocéis sabéis que soy una apasionada de la moda, de los zapatos y, por supuesto, de Sex and the City.

Porque, seamos sinceras, ¿quién no ha soñado alguna vez con tener el vestidor de Carrie Bradshaw?

Y si sois fans de la serie, seguramente recordaréis una de las escenas más icónicas de su primera película.

Mr. Big entra en el maravilloso vestidor de Carrie y le entrega una caja de zapatos.

Pero no una caja cualquiera.

Dentro se encuentran unos espectaculares Manolo Blahnik Hangisi de satén azul, con aquella maravillosa hebilla de cristales.

Y entonces llega el momento mágico: aquellos zapatos se convierten en una propuesta de matrimonio.

¡Por favor! ¿Puede haber algo más Carrie Bradshaw que eso?

Desde aquel momento, esos zapatos azules se convirtieron en todo un símbolo de romanticismo, elegancia y pasión por la moda.

Y yo, que siempre he sido un poquito Carrie —aunque con bastante más carácter gallego—, tenía clarísimo que algún día quería mis propios zapatos de cuento.

Nueva York, 800 dólares y una misión muy clara 🗽

Y llegó el día.

Allí estaba yo, en Nueva York, la ciudad que nunca duerme, dispuesta a cumplir uno de mis pequeños grandes sueños.

Ir a la tienda de SJP by Sarah Jessica Parker, la firma de zapatos de la mismísima actriz que dio vida a Carrie Bradshaw.

Y allá que me fui.

Con mis 800 dólares debajo del brazo, bien guardaditos, en plan yayita, ¡que no me los robase nadie! 😂

Porque una puede ser muy fashionista, pero cuando ha ahorrado para comprarse unos zapatos, esos dólares se vigilan como si fueran las joyas de la Corona.

Llegué a la tienda, hice mi cola como una señora educada y esperé pacientemente mi turno.

Hasta que por fin me tocó.

Y apareció ella.

Una dependienta que debía medir dos metros de alto por dos de ancho.

¡Una mole de mujer!

Me miró y, con esa rapidez tan neoyorquina, me preguntó:

— What size?

Yo, toda ilusionada:

— 38.5, please.

Y ella, sin pestañear:

— SOLD OUT!

Bueno, pensé, tampoco pasa nada. Probemos con otra talla.

— Okey… 39?

— SOLD OUT, MADAME!

Y antes de que pudiera reaccionar, escuché aquel grito que todavía hoy resuena en mi cabeza:

— NEXTTTTT!

¿¿¿PERDONAAAA???

Vamos, que traducido al castellano venía a significar:

«Señora, quítese del medio, que tenemos más clientes».

¡JAJAJAJA!

Ahí estaba yo, con mis 800 dólares, mis ilusiones por los suelos y una dependienta que acababa de despacharme en menos de treinta segundos.

¡Bienvenida a Nueva York, querida!

Pero lo que aquella señora no sabía… ¡es que soy TAURO! ♉

Y Tauro al 1.000 %.

Porque una cosa es que no tengan mi talla y otra muy distinta es que yo me dé por vencida.

¡Hombre, por favor!

Salí de aquella tienda con mis dólares, mi dignidad ligeramente despeinada y una idea clarísima:

YO NO ME QUEDO SIN MIS ZAPATOS.

Así que busqué.

Y busqué.

Y seguí buscando.

Porque cuando una Tauro se enamora de algo, la perseverancia deja de ser una virtud para convertirse en un deporte olímpico.

Y finalmente…

¡EUREKA!

Los encontré en la tienda online de SJP.

Sí, queridos míos. Después de cruzarme medio Nueva York, hacer cola, escuchar dos SOLD OUT y recibir un NEXTTTT de campeonato, terminé comprándolos por internet.

¡La vida tiene un sentido del humor maravilloso!

Y no compré unos… ¡COMPRÉ DOS! 💙❤️

Porque claro, después de semejante aventura, ¿cómo iba a conformarme con un solo par?

Me compré mis maravillosos zapatos SJP en azul Klein, ese azul intenso que me tenía absolutamente enamorada.

Pero es que también los encontré en rojo.

Y pensé…

¿Azules o rojos?

¿Rojos o azules?

Pues mirad, después de todo lo que he pasado…

¡LOS DOS!

¡EAAAAAAAAAAAA! 😂👠

Y así fue como aquella misión imposible terminó convirtiéndose en una de mis compras más especiales.

Dos pares de zapatos preciosos, una anécdota neoyorquina inolvidable y la satisfacción de haber conseguido aquello para lo que tanto había ahorrado.

Porque la moda también está hecha de recuerdos

Siempre he pensado que hay prendas y accesorios que son mucho más que simples objetos.

Son historias.

Son viajes.

Son momentos.

Son pequeñas locuras que, con el paso de los años, nos hacen sonreír.

Mis zapatos SJP no son los Manolo Blahnik originales de Carrie Bradshaw, pero para mí tienen su propia magia.

Me recuerdan a Nueva York, a aquella tienda, a mis 800 dólares guardaditos como una yayita y, sobre todo, a aquella dependienta que probablemente jamás imaginó que su famoso NEXTTTT terminaría protagonizando una entrada de mi blog.

¡Si supiera la publicidad que le estoy haciendo! 😂

Y es que la moda no consiste solamente en llevar algo bonito.

Consiste en cómo te hace sentir, en los recuerdos que te despierta y en las historias que puedes contar gracias a ella.

Y colorín colorado… ¡mis SJP han llegado!

Así que, queridas mías, si alguna vez os enamoráis de unos zapatos, de un vestido o de cualquier pequeño capricho que os haga ilusión, recordad esta historia.

A veces los sueños no se cumplen a la primera.

A veces te dicen que no.

A veces te gritan NEXTTTT.

Pero siempre queda la opción de seguir buscando.

¡Y, por supuesto, de mirar en la tienda online! 😂

Porque Carrie Bradshaw tenía a Mr. Big…

¡Pero Issie tenía 800 dólares, una conexión a internet y una cabezonería de Tauro que no podía con ella!

Y ahora sí…

Para muestra, un botón. O mejor dicho, ¡dos pares de zapatos! 💙❤️

Aquí os dejo las maravillosas fotografías de mis SJP, en azul Klein y en rojo.

Porque hay zapatos que te llevan a lugares maravillosos…

Y otros que te hacen volver a Nueva York cada vez que abres su caja.

Con cariño y mucho estilo,

Issie 💛

Lifestyle by Issie

Fashion, travel & a little bit of madness.